Y le fue dado un rollo del profeta Isaías, y tras abrir el rollo, encontró el lugar donde había sido escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí... (Lucas 4,17-18a traducido del texto griego Nestlé-Aland). BLOG DEDICADO AL ESTUDIO Y A LA INTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA.

sábado, 30 de agosto de 2014

"La misericordia de Dios como base de la moral". Estudio bíblico básico sobre Romanos 12,1-2

 
1 Por lo tanto, hermanos, yo los exhorto por la misericordia de Dios a ofrecerse ustedes mismos como una víctima viva, santa y agradable a Dios: este es el culto espiritual que deben ofrecer. 2 No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transfórmense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto. (Romanos 12,1-2).
 

Introducción
 
No viene nada mal poder refrescarnos en las aguas de la moral paulina en tiempos agobiantes, debido a la invasión ideológica del moralismo político en la Iglesia. En cuanto a la relación entre la Iglesia y el mundo, en san Pablo no hay dualismo ni confusión, es decir, que no cae ni en el extremismo hansenista de la enemistad entre la Iglesia y el mundo, ni tampoco en el extremismo demagógico, hoy de moda, de considerar a la Iglesia igual al mundo. El texto completo paulino (12,1-15,13) comienza con la misericordia (12,1) y termina con la misericordia (15,9).
 
Lo primero es ubicar la sección litúrgica en su contexto, el cual es bastante largo ya que ocupa desde 12,1 hasta 15,13. En donde:
 
12,1-2 son la propositio, es decir, el elemento retórico que tiene la función de comunicar (docere) el objetivo de la prueba del discurso, anticipando su enseñanza.
 
12,3-13,14 La vida en la Iglesia y en el mundo (moral):
12,3-16 entre hermanos
12,17-13,7 con el mundo
13,8-10 entre hermanos
13,11-14 sentido escatológico de la moral cristiana  
 
14,1-15,13 Recibirnos como Cristo nos ha recibido:
14,1 Recibir al débil en la fe
14,2-23 Fuertes y débiles. Discernimiento
15,1-13 Motivaciones cristológicas
 
 
Comentario
 
Una vez justificados por Jesucristo los creyentes podemos transformar nuestras vidas en una ofrenda agradable a Dios. Resulta provechoso comparar estos versículos con Eclo 35,1-3: 1 Observar la Ley es como presentar muchas ofrendas y ser fiel a los mandamientos es ofrecer un sacrificio de comunión; 2 devolver un favor es hacer una oblación de harina y hacer limosna es ofrecer un sacrifico de alabanza. 3 La manera de agradar al Señor es apartarse del mal, y apartarse de la injusticia es un sacrificio de expiación. Acá, debido a que el Eclesiástico es un libro tardío del AT (circa 180 a.C.), Ben Sirá coloca a la práctica moral de la Torá a la par de los sacrificios en el Templo, es sin duda un renovador religioso.
Revisemos ahora el texto griego Nestlé-Aland:
 
"Las misericordias de Dios" o "las compasiones de Dios" οἰκτιρμῶν τοῦ θεοῦ (oiktirmon ton Theon) son la base sobre la cual los cristianos han de construir su moral: ofrecerse ustedes mismos como una víctima viva, santa y agradable a Dios. Este es el culto λογικὴν (logikon), es decir, el culto razonable o el razonable servicio cúltico, la moral cristiana para san Pablo no es irracional sino que a partir de las misericordias de Dios en las que nos ha redimido en Cristo ya no hacen falta sacrificios rituales sino que, en un grado más evolucionado a Ben Sirá propone una renovación personal hacia Dios.
 
Luego, san Pablo hace una monumental y actualísima exhortación: No se adapten a la forma de este mundo μὴ συσχηματίζεσθε τῷ αἰῶνι  (me sysjematixesthe to ainoni), literalmente quiere decir: no se hagan con los esquemas del tiempo en que viven. Es decir, que hoy no tendríamos que caer en el facilismo de reducir la vida cristiana a los valores del carpe diem: la no violencia, la tolerancia y el placer, sino que la vida cristiana debe aspirar a las virtudes. Reducir la paz a la no violencia, reducir el bien a la tolerancia (que es tolerar el mal) y adaptar la Iglesia al reduccionismo moral del carpe diem y del moralismo político no es progreso, no es reforma, sino que es demagogia. Tanto la Iglesia como el mundo tienen el mismo bien: el ser humano.
 
Por el contrario, transfórmense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto. ¿Cómo se realiza esta renovación de mentalidad? No es necesario recurrir a la invención, ni leer "entre líneas", la respuesta está en los vv. que siguen en el texto, es decir, Ro 12,3-15,13.
 
Que las misericordias de Dios brillen en nuestras vidas con una transformación que se manifieste en obras reales.
 
Prof. Mauricio Shara

2 comentarios:

  1. Anónimo8/30/2014

    Sobre tu reflexion, habla semanalmente en la Audiencia Publica SS. La Misericordia de
    Dios es infita y ante mis errores, siempre apelo a ella, no por eso desconozco la prueba de
    su amor, que lo llevo a dar su vida por mi.!!!
    ETELVINA

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  2. Anónimo9/03/2014

    Pense mucho antes de publicar lo siguiente. En el mundo evangelico, se me acusa de "es-
    pecular" con la Misericordia de Dios y no es asi. Se que Dios es misericordioso, de lo con-
    trario nunca hubiera perdonado mis pecados. Lo hacen con idea de demostrar que son los
    "unicos" duenios de la verdad.!!! Que Dios se apiade de su fanatismo....!!!
    ETELVINA

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