Y le fue dado un rollo del profeta Isaías, y tras abrir el rollo, encontró el lugar donde había sido escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí... (Lucas 4,17-18a traducido del texto griego Nestlé-Aland). BLOG DEDICADO AL ESTUDIO Y A LA INTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA.

martes, 4 de marzo de 2014

Estudio bíblico sobre Mateo 4,1-11. Aporte para la Misa del 1° Domingo de Cuaresma (A)



1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. 2 Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre. 3 Y el tentador, acercándose, le dijo: «Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes». 4 Jesús le respondió: «Está escrito: "El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios"». 5 Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta del Templo, 6 diciéndole: «Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra"». 7 Jesús le respondió: «También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios"». 8 El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor, 9 y le dijo: «Te daré todo esto, si te postras para adorarme». 10 Jesús le respondió: «Retírate, Satanás, porque está escrito: "Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto"». 11 Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo. (Mateo 4,1-11).
 

Introducción
 
La sección litúrgica está compuesta por una perícopa: Mt 4,1-11. La misma forma parte del comienzo de las actividades de Jesús, desde la predicación de Juan el Bautista hasta la elección de los primeros cuatro discípulos: Mt 3,1-4,22. Notemos que Mateo es el único evangelio en donde tanto Juan Bautista como Jesús predican "el Reino de Dios" (cf. 3,1-2; 4,17). Hay dos grandes corrientes de interpretación,[1] ambas muy válidas o consistentes:
 
1) Interpretación humanista en la que el Señor es el hombre auténtico que resiste las tentaciones y triunfa sobre el mal.
 
2) Interpretación cristológica en la que el Señor es el Mesías que resiste las tentaciones y triunfa sobre el diablo.
 
En la 2) encontramos también dos variantes:
 
a) una variante que ve a Jesús como el Hijo de Dios que supera la prueba que no pudo pasar "el hijo Israel" en el desierto.
    
b) otra variante que asocia las tentaciones superadas, respectivamente, por medio del triple oficio de Jesucristo: profeta, sacerdote y rey.
 
Género literario
 
No se trata de un relato de visión ya que Jesús debate con el diablo como un ser real, el cual se ha presentado con características humanas, es decir, se acerca, habla, tienta y se va. La tradición mateana, bajo la inspiración del Espíritu Santo, se nutre de Mc 1,12-13 que no presenta un detalle, y de Q (fuente común con Lc) que el evangelista sigue sin hacer ninguna aportación significativa. Entonces, proponemos: un relato de hechos reales en lenguaje mitológico.[2] Decimos esto no como llaman ignorantemente los mass media a una mentira (mito) sino que el lenguaje de la perícopa es mitológico porque el diablo se comporta como humano. Lo cual no significa que hable de una ilusión sino de hechos reales en lenguaje mitológico.
 
Estructura
 
Podemos descubrir una estructura siguiendo el contenido de la perícopa:
 
Introducción al relato (vv.1-2)
I tentación (v.3)
I respuesta de Jesús (v.4)
II tentación (vv.5-6)
II respuesta de Jesús (v.7)
III tentación (vv.8-9)
III respuesta de Jesús (v.10)
Conclusión: El diablo se aleja luego de tentar y unos ángeles se acercan a servir (v.11)
 
Expresiones que pueden presentar dificultades
 
La palabra demonio en la versión argentina es diabolon en griego (v.1), siempre se habla del diablo en la perícopa y no de "demonios". Está tomado de la Septuaginta que traduce satana (el acusador) en hebreo por diabolo (el que divide, el que arroja hacia los extremos, el extremista) para ser entendido por los judíos de la diáspora.
 
La traducción "acercándose" del v.3 corresponde a la palabra griega proselthon del verbo proserjomai. Esta palabra no reviste un carácter especial y significa simplemente: acercarse, venir, llegar. El evangelista la usa muchas veces para referirse a todo tipo de personas. Lo decimos a fin de entender mejor la "forma humana" que tiene el diablo en este relato y por tanto dijimos que el texto tiene un lenguaje mitológico.
 
"El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (v.4). Es cita de Dt 8,3 textual de la Septuaginta:[3] οὐκ ἐπ᾽ ἄρτῳ μόνῳ ζήσεται ὁ ἄνθρωπος, ἀλλ᾽ ἐπὶ παντὶ ῥήματι τῷ διὰ στόματος θεοῦ. La dificultad no radica en la expresión sino en algunas interpretaciones exageradas. La palabra "solamente" es mono en gr. y significa: únicamente. Es una frase profética en un tono sapiencial que invita a una integración entre el alimento físico y el espiritual. La preposición epi (acerca, alrededor) nos propone una dependencia de la Palabra de Dios epi manti remati, y a su vez está en presente, continuamente "sale de la boca de Dios".     
 
"No tentarás al Señor, tu Dios" (v.7). Es cita de Dt 6,16, textual de la Septuaginta: Οὐκ ἐκπειράσεις κύριον τὸν θεόν σου. Es interesante porque el texto hebreo habla de un Dios comunitario pero el hagiógrafo toma la versión griega aunque el evangelio mateano predique a un "Dios con nosotros" (Emanuel), se nota así el texto que del AT que mira Mateo en las diáspora. Acá, de paso, podemos entender hoy la importancia, como cristianos, de un Dios que es tanto personal como comunitario. Luego, la palabra "tentarás" en griego es ekpeiraseis que en el NT se usa siempre en relación a Dios (Lc 4,12; I Co 10,19) y sólo en Lc 10,25 en relación a Jesucristo hombre. La particularidad la da el prefijo ek que connota una exploración prohibida porque es imposible y por tanto vana de sentido (es imposible tentar a Dios), nótese la diferencia con el v.1 en que dice que "Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio", en este caso la palabra es peirasthenai y no hay prefijo ek en griego. Es decir, que el texto nos presenta a Jesús tentado por el diablo en su humanidad.
 
"Retírate, Satanás". La palabra "retírate" es traducción del griego "hypage" que viene a significar: apártate abajándote, implicando humillación (por la preposición hypo). Así descubrimos más sentido en la cita de Jesús: "Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto". Luego, la palabra culto es latreyseis, es decir, se refiere al culto latría sólo reservado a Dios.
 
En general, la perícopa era dificultosa en la antigüedad porque se veía en ella a un Jesús como "demasiado humano" y en la modernidad la dificultad ha sido por ver en ella a un Jesús como "sobre humano". De hecho, podemos notar como hubo santos padres que salieron a defender la condición divina de Jesucristo. San Gregorio Magno comenta:
 
"Pero sépase que la tentación se hace de tres maneras: por sugestiones, por delectaciones y por consentimiento. Cuando nosotros somos tentados, empezamos por la sugestión, cayendo después en la delectación y en el consentimiento, pues obramos según las tendencias del pecado, propagado con la naturaleza, y por ello sufrimos las tentaciones. Pero Dios que se había encarnado en las entrañas de una Virgen, había venido al mundo sin pecado; por ello, ninguna lucha debía sentir en sí. Pudo ser tentado por sugestión, pero la delectación no pudo ofender su inteligencia y por ello, aquella tentación del diablo fue exterior y no afectó al interior".[4]
 
 
Propuesta de diversas interpretaciones
 
Esta vez intentaremos hacer un comentario siguiendo las dos grandes interpretaciones y las dos variantes de la cristológica, de las que hablamos en la introducción de este estudio:
1) Interpretación humanista
 
En esta hermenéutica Jesús es el hombre auténtico u hombre propiamente humano que vence la tentación del materialismo de convertir piedras en panes con el alimento espiritual de la Palabra de Dios. Luego, vence la tentación del sensacionalismo de arrojarse del Templo con la correcta ubicación como ser humano. Y finalmente, vence la tentación del poder político ubicándose como adorador de Dios. San Juan Crisóstomo comenta:
 
"Cualquiera que seas, por grandes que sean las tentaciones que sufras después del bautismo, no te turbes por ello, más bien permanece firme. Pues has recibido las armas para combatir, no para estar ocioso. Y esa es la razón por la que Dios no te exceptúa de las tentaciones. Primero, para que te des cuenta que ahora eres mucho más fuerte. Segundo, para que te mantengas en moderación y humildad y no te engrías por la grandeza de los dones recibidos. Tercero, para que el demonio que acaso duda si realmente lo has abandonado, por la prueba de las tentaciones, puede tener seguridad de que te has apartado de él. Cuarto, la resistencia te hace más fuerte que el hierro mejor templado. Quinto, las tentaciones te dan la mejor prueba de los preciosos tesoros que se te han confiado. Pues, si no hubiera visto el diablo que estás ahora constituido en más alto honor y altura, no te tentaría".[5]
 
2) Interpretación cristológica
 
Jesús es el Mesías que vence al diablo de manera triple. De esta manera nos dice qué clase de Mesías es Jesús. En primer lugar Jesús es un taumaturgo que hace milagros necesarios, pero no es un mago milagrero, no se sirve del pensamiento mágico. En segundo lugar Jesús es un líder religioso pero no se sirve del sensacionalismo para ser visto y escuchado. En tercer lugar Jesús es un líder universal pero no se sirve del poder político para ejercer su oficio. San Jerónimo aporta: "Fue llevado, no obligado, ni cautivo, sino por el deseo de combatir".[6]
 
a) Cristológica - Hijo de Dios. Jesús es el nuevo Israel, el Hijo que supera la prueba que no superó Israel en el desierto (cf. Dt 8,2-3). La referencia está también en el evangelio de la infancia (Mt 2,15).
 
b) Cristológica - Triple oficio. Primero Jesús supera la tentación del milagrismo como profeta de Dios. Luego, Jesús supera la tentación del sensacionalismo en el Templo como sacerdote de Dios. Finalmente, Jesús supera la tentación del poder político como rey de Dios. Esta interpretación es muy bonita pero no del todo consistente ya que la relación más clara en Mt 4,1-11 es la de Jesús como profeta.
 
Algunos textos patrísticos que concuerdan a favor de esta interpretación:
 
Jesús profeta:
"Este testimonio está tomado del Deuteronomio. Por lo que, si alguno no se alimenta de la palabra de Dios, no puede vivir, porque así como el cuerpo humano no puede vivir sin el alimento terreno, así el alma no puede vivir sin la palabra de Dios. Se dice que la palabra procede de la boca de Dios, cuando manifiesta su voluntad, por medio de las Sagradas Escrituras".[7]
 
Jesús sacerdote:
"¿Por qué se ofreció a ser tentado? Para constituirse en mediador que venciese las tentaciones, no sólo con su auxilio, sino con su ejemplo".[8]
 
Jesús rey:
"Debe admirarse también la locura del demonio. Le prometía dar los reinos de la tierra a quien da a sus fieles los reinos del cielo y la gloria mundana a quien es Señor de la gloria celestial".[9]
 
 
Conclusión
 
La perícopa puede tener diversas interpretaciones aunque sigue respondiendo esencialmente a que la experiencia del mal no radica solamente en la libertad y en la defectibilidad del hombre sino que el mal puede ejercer una influencia externa sobre él, eso lo que llamamos "diablo" o el mal personificado.
 
Luego, las tentaciones que supera Jesús no son cotidianas, se trata de una experiencia extrema que el Mesías supera venciendo al diablo con su obediencia a Dios, para que tengamos confianza en el Hijo de Dios.
 
Pero resulta saludable que los líderes religiosos actuales no se valgan del pensamiento mágico, ni del sensacionalismo, ni del poder político para ejercer un ministerio cristiano. También, resulta saludable que el profetismo de la Iglesia lo señale.
 
 
"Adorarás al Señor, tu Dios, y a Él solo rendirás culto"
 
 
Prof. Mauricio Shara


[1] Cf. Ulrich Luz, El Evangelio según san Mateo. Tomo I. Salamanca, Sígueme, 1993.
[2] Cf. Ibid.
[3] Septuaginta o LXX es una versión en griego del AT.
[4] San Gregorio Magno, homiliae in Evangelia, 16,1
[5] San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 13,1.
[6] San Jerónimo en Catena aurea sobre Mt 4,1-2.
[7] Rábano en Catena aurea sobre Mt 4,3-4.
[8] San Agustín, de Trinitate, 4,13.
[9] Remigio en Catena aurea sobre Mt 4,8-11.

1 comentario:

  1. Anónimo3/11/2014

    Excelente Mauricio! Muy claro. Me alegra mucho saber de tu trabajo. Te continuaré leyendo. Saludos cordiales!

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