Y le fue dado un rollo del profeta Isaías, y tras abrir el rollo, encontró el lugar donde había sido escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí... (Lucas 4,17-18a traducido del texto griego Nestlé-Aland). BLOG DEDICADO AL ESTUDIO Y A LA INTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA.

sábado, 21 de marzo de 2015

"De las alianzas políticas a la Nueva Alianza encarnada de Jeremías". Estudio bíblico básico sobre Jeremías 31,31-34. Primera lectura del 5° Domingo de Cuaresma (B)


 
31 Llegarán los días –oráculo del Señor– en que estableceré una nueva Alianza con la casa de Israel y la casa de Judá. 32 No será como la Alianza que establecí con sus padres el día en que los tomé de la mano para hacerlos salir del país de Egipto, mi Alianza que ellos rompieron, aunque yo era su dueño –oráculo del Señor–. 33 Esta es la Alianza que estableceré con la casa de Israel, después de aquellos días –oráculo del Señor–: pondré mi Ley dentro de ellos, y la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo. 34 Y ya no tendrán que enseñarse mutuamente, diciéndose el uno al otro: «Conozcan al Señor». Porque todos me conocerán, del más pequeño al más grande –oráculo del Señor–. Porque yo habré perdonado su iniquidad y no me acordaré más de su pecado. (Jeremías 31,31-34)
 

Introducción
 
El libro de Jeremías se refiere a la predicación del profeta del mismo nombre realizada en Judá a fines del siglo VI a.C. Es una de las obras más fascinantes del AT por la relación que plantea entre Dios, el profeta y el pueblo. Además, está lleno de pasión profética en una época muy difícil y tiene una gran maestría en su composición.
 
Por otro lado, presenta muchas dificultades, especialmente en las grandes diferencias entre el texto hebreo masorético (TM) y el texto griego de la Septuaginta (LXX). Esto se debe al proceso de recepción tanto de la predicación original como del texto original (que no disponemos) p.e. en Qumrán se han encontrado varias copias de Jeremías de carácter fragmentario que se corresponden a una versión larga y a otra corta del libro. Además, hay una serie de problemas cronológicos en toda la obra. Eso da lugar a pensar en un proceso en el cual el profeta Jeremías original se inserta en el personaje Jeremías dentro de la obra.
 
Esto habla muy bien de la comunidad receptora del mensaje profético porque no eliminó una versión en favor de otra para imponer sus propias ideas, sino que respetó distintas perspectivas sobre un mismo mensaje. Así no se rompe la relación original entre Dios, el profeta y el pueblo.         
 
Estructuras o "el juego de las matrioskas":
 
 
 
 
Aún con las dificultades que plantea el libro de Jeremías podemos ubicar la sección litúrgica (31,31-34) dentro de todo un texto que identificaremos como "la Nueva Alianza escrita en los corazones" (31,31-33,26), ubicado entre "las experiencias de Judá e Israel y las promesas de restauración" (30,1-31,30) y "las experiencias del profeta Jeremías y su mensaje no escuchado" (34,1-38,28).
 
Pero también hay quienes a los capítulos 30-31 los llaman "el libro de la consolación de Jeremías", dentro de él se encuentra nuestra sección litúrgica (31,31-34). Si jugamos a "abrir las matrioskas", esas muñecas rusas que se van abriendo y dentro se encuentra otra, y miramos dentro de este "libro de la consolación" (caps. 30-31) podemos observar los siguientes grupos de versículos:
 
Introducción 30,1-4
I Poema 30,5-11
II Poema 30,12-17
III Poema 30,18-31,1
IV Poema 31,2-6
V Poema 31,7-14
VI Poema 31,15-22
Conclusión en prosa 31,23-40
 
Ahora, abrimos la última "matrioska", a la que hemos llamado "Conclusión en prosa" (31,23-40) y vemos 2 partes, ambas empiezan con la fórmula "Así dice YWHW" y ambas terminan con la fórmula esperanzadora "ya no":
 
I parte 31,23-34
II parte 31,35-40
 
Finalmente, tomamos la I parte (31,23-34) y "abrimos esta matrioska" y allí encontramos otras tres:
 
1) 31,23-26 cita lo que dirá el pueblo y el v.26 cambia el sujeto.
2) 31,27-30 cita lo que dice YHWH
3) 31,31-34 cita lo que dice YHWH  
 
Por eso, resulta injusto separar la sección litúrgica (31,31-34) de la conclusión (31,23-40). Es decir, que es bueno salir un poco de una apropiación puramente cristiana para ir en busca de una hermenéutica también cristiana pero en contexto judeo-cristiano. Esto no es caprichoso ya que la Nueva Alianza en Jeremías está en continuidad con las anteriores y perfeccionada.
 
Comentario
 
La alianza de corte político y legal como la del Sinaí (Ex caps. 20-24) tiene intereses en común con Amós y Oseas en el reino del norte y también con Isaías y Miqueas en Judá como p.e. esclavos, extranjeros, cuestiones económicas, comerciales y financieras. Todos estos intereses son propios ellos de una sociedad sedentaria. La alianza de Josué 24, de origen deuteronomista, también es de corte político.
 
Sin embargo, aunque tiene intereses comunes con la alianza sinaítica podemos encontrar una más relacional, más amorosa, más nupcial en la alianza de Oseas cap. 2.  
Ahora, Jeremías ante la caída de Judá bajo el ejército babilonio de Nabucodonosor propone una Nueva Alianza, una "berit hadashá" (31,31) que en lenguaje bíblico significa también "última, definitiva alianza", una alianza que supera los enlaces políticos y se enraíza en el interior, en los corazones. Para entender mejor esto de llamar "nuevo" a lo "final" pensemos que así como Jeremías se refiere a lo definitivo y último como lo "nuevo", los cristianos llamamos "novísimos" a las realidades escatológicas, últimas, definitivas: muerte, juicio, infierno, gloria.
 
Este pasaje litúrgico (31,31-34) es también la cita más extensa del AT en el NT: Hebreos 8,8-12:
8 En cambio, Dios hizo al pueblo este reproche: "Llegarán los días –dice el Señor– en que haré una Nueva Alianza con la casa de Israel y la casa de Judá, 9 no como aquella que hice con sus padres el día en que los tomé de la mano para sacarlos de Egipto. Ya que ellos no permanecieron fieles a mi Alianza, yo me despreocupé de ellos –dice el Señor–: 10 Y ésta es la Alianza que estableceré con la casa de Israel después de aquellos días –dice el Señor–: Pondré mis leyes en su conciencia, las grabaré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo. 11 Entonces nadie tendrá que instruir a su compatriota ni a su hermano, diciendo: «Conoce al Señor»; porque todos me conocerán, desde el más pequeño al más grande. 12 Porque yo perdonaré sus iniquidades y no me acordaré más de sus pecados".
 
Las alianzas políticas, exteriores y públicas siempre fueron rotas por el pueblo de Dios por eso son sustituidas por una Nueva Alianza más íntima, en la conciencia, en el interior del ser humano. Las tablas de piedra son reemplazadas por los corazones humanos. La obligación legal y política es reemplazada por el "conocimiento de YHWH", es decir, en la inteligencia, en el afecto, en la voluntad y en la acción. El ser humano es impregnado por Dios, que ya no sólo camina a su lado, sino que está presente dentro de él, respetando su plena libertad. Al pecado le sucede el perdón de Dios y al temor le sucede la comunión íntima con Dios.
 
Jesucristo evoca la Alianza de Jeremías, la confirma y la lleva a su plenitud, esto se corrobora además del pasaje de Hebreos 8,8-12 en los relatos de la institución de la eucaristía bajo la perspectiva paulina (I Corintios 11,23-27) y lucana (Lucas 22,19-20).
 
Una Nueva Alianza que no es producto de consensos políticos y sociales que son luego teologizados, sino que es fruto de la encarnación, de la humanización de Dios y su anhelo de relación amorosa, indestructible, con nosotros por medio de Jesucristo. Como dice Hebreos 8,13: Al hablar de una Nueva Alianza, Dios declara anticuada la primera, y lo que es viejo y anticuado está a punto de desaparecer.
 
¡Que así sea entre nosotros porque así es y así será!
 
Prof. Mauricio Shara   
 
Bibliografía:
 
·         Mercedes García Bachmann, Jeremías en Comentario Bíblico Latinoamericano NT, Navarra, Verbo Divino, 2007.
·         Gianfranco Ravasi, La Biblia en un fragmento. Una alianza nueva, Maliaño, Sal Terrae, 2014.
·         Georg Fisher, Guía espiritual del AT. El libro de Jeremías, Barcelona, Madrid, Herder, Ciudad Nueva, 1996.
·         Jacques Briend, El libro de Jeremías. CB 40, Estella, Verbo Divino, 1983.
·         José María Abrego de Lacy, Jeremías en Comentario Casa de la Biblia, Casa de la Biblia y otros, 1995.
·         Barbara Bozak, Jeremías en Comentario Bíblico Internacional, Navarra, Verbo Divino, 2005.

1 comentario:

  1. Anónimo3/30/2015

    Insto meditar en esta Cuaresma, transitandi ya Semana Santa, Jer. 31-33...!!!
    ETELVINA

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