Y le fue dado un rollo del profeta Isaías, y tras abrir el rollo, encontró el lugar donde había sido escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí... (Lucas 4,17-18a traducido del texto griego Nestlé-Aland). BLOG DEDICADO AL ESTUDIO Y A LA INTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA.

viernes, 30 de enero de 2015

"Llamados a una genuina consagración a Jesucristo". Estudio bíblico básico sobre I Corintios 7,32-35. Segunda lectura del IV Domingo durante el año (B).


32 Yo quiero que ustedes vivan sin inquietudes. El que no tiene mujer se preocupa de las cosas del Señor, buscando cómo agradar al Señor. 33 En cambio, el que tienen mujer se preocupa de las cosas de este mundo, buscando cómo agradar a su mujer, 34 y así su corazón está dividido. También la mujer soltera, lo mismo que la virgen, se preocupa de las cosas del Señor, tratando de ser santa en el cuerpo y en el espíritu. La mujer casada, en cambio, se preocupa de las cosas de este mundo, buscando cómo agradar a su marido. 35 Les he dicho estas cosas para el bien de ustedes, no para ponerles un obstáculo, sino para que ustedes hagan lo que es más conveniente y se entreguen totalmente al Señor. (I Corintios 7,32-35).
 
 

 
Introducción
 
Viene bien todo lo dicho en la introducción de la semana pasada para contextualizar la sección litúrgica, que corresponde a consejos apostólicos. Recordemos que solamente lo referente a la indisolubilidad del matrimonio (7,10) san Pablo lo presenta como un mandato del Señor.
 
Estructura
 
A) Vivir sin inquietudes v. 32a
B-C) Ejemplos de estados de vida:
B) El célibe o no casado (a-gamos) v.32b
B´) El casado (gamesas)vv.33-34a
C) La soltera y la virgen v.34b
C') La casada v.34c
A') La consagración al Señor v.35
 
Comentario
 
Vivir sin inquietudes v.32a: 32 Yo quiero que ustedes vivan sin inquietudes.
La palabra "inquietudes" en griego es "amerimnous", es un adjetivo negativo por la partícula "a", quiere decir sin ansiedades. La ansiedad es uno de los grandes desajustes personales en nuestro tiempo, es un estado de inquietud en el ánimo, una congoja o fatiga que puede generar enfermedades. Lamentablemente, vemos como muchas personas, actualmente, buscan mitigar esas ansiedades con "ansiolíticos", una palabra greco-romana interesante, mezcla del latín anxius (angustiado) y del griego lytikós (cosa que disuelve). Pero el Apóstol quiere que vivamos sin ansiedades.
 
El célibe o no casado v.32b: El que no tiene mujer se preocupa de las cosas del Señor, buscando cómo agradar al Señor.
Ahora la cosa se pone difícil. La palabra "preocupa" es merimna, o sea que el célibe (a-gamos) ansía las cosas del Señor, esto es agradando al Señor. Hoy, debemos entender que se trata de una "ansiedad" completamente diferente a la anterior, tanto que no la llamaríamos así. Pero ubiquémonos en el contexto vital de un hombre del siglo I de la era cristiana. Hoy, más bien, hablamos de una búsqueda del Señor, de buscarlo a Él para caminar con Él, más que de una ansiedad. Y es buscar al Señor para agradarlo. Una actitud mística, una búsqueda para agradar y caminar con Él. La palabra "agradar" en griego es arése del verbo arésko p.e. en Gn 5,22 LXX debería traducir "Enoc agradó a Dios" en lugar de "Enoc anduvo con Dios" del hebreo. 
 
El casado vv.33-34a: 33 En cambio, el que tienen mujer se preocupa de las cosas de este mundo, buscando cómo agradar a su mujer, 34 y así su corazón está dividido.
El casado (gamesas) se preocupa, "merimna", ansía las cosas del mundo (esto hoy es discutible después de la experiencia positiva de muchos casados sean laicos católicos o pastores protestantes; así como la experiencia negativa de muchos célibes de gran ambición financiera y/o política). Luego, dice que el casado busca agradar a su mujer (esto no debería estar desactualizado). Así, san Pablo presenta la supremacía del celibato en cuanto a la consagración a Dios, el casado está dividido.
 
La soltera y la virgen v.34b: También la mujer soltera, lo mismo que la virgen, se preocupa de las cosas del Señor, tratando de ser santa en el cuerpo y en el espíritu.
La mujer soltera (a-gamos), lo mismo que la virgen (parzenos). Estas expresiones podrían corresponder a una mujer sin ningún tipo de compromiso y a una mujer ya comprometida, respectivamente. Luego, dice lo mismo que en v.33-34a: merimna. La frase que viene ha sido muy debatida: tratando de ser santa en el cuerpo y en el espíritu. Especialmente, después de afirmar que el matrimonio también es carisma de Dios (1 Co 7,7) Es posible que san Pablo tratara de encauzar el rigorismo ascético hacia la consagración a Dios.
 
La casada v.34c: La mujer casada, en cambio, se preocupa de las cosas de este mundo, buscando cómo agradar a su marido.
La casada (gamésasa) ansía (merimna) las cosas del mundo, cómo agradar (arése) al hombre (andri). Repite lo mismo que en vv.33-34a.   
 
La consagración al Señor v.35: Les he dicho estas cosas para el bien de ustedes, no para ponerles un obstáculo, sino para que ustedes hagan lo que es más conveniente y se entreguen totalmente al Señor.
San Pablo lo dice no para poner un obstáculo, un lazo (brójon), sino a favor de una honestidad y la entrega asidua, permanente, al Señor y sin distracciones. Estos consejos son para vivir mejor la dignidad de la vocación cristiana y no para caer en un rigorismo moral, ni para poner unos carismas por encima de los otros.
 
Conclusión
Nuestras ansiedades deberían ser abandonadas en Cristo, pero no las ansias por Él y sus cosas, este tipo de "ansiedad" es buena para el Apóstol: ansias de conocer más y más al Señor. Por eso, hay que salir de la falta de compromiso y también de la dispersión de intereses, que lleva a la división interior. El amor divino no rivaliza con el amor humano, pero los consejos apostólicos son para llegar a la libertad y a la integración del hombre. Si la vocación al celibato es auténtica, la vida se desarrolla liviana para poder cargar mejor con las responsabilidades pastorales; pero si esa vocación es un fraude, la vida se vuelve más pesada que para un laico casado. Todo depende de nuestra adhesión vital a Jesucristo.
 
Prof. Mauricio Shara
 
Bibliografía
 
·         Giuseppe Barbaglio, Pablo de Tarso y los orígenes cristianos, Salamanca, Sígueme, 1989.
·         Jordi Sánchez-Bosch, Escritos paulinos, Estella, Verbo Divino, 1998.
·         Jordi Sánchez-Bosch, Maestro de los pueblos. Una teología de Pablo, el Apóstol, Estella, Verbo Divino, 1998.
·         Luis Heriberto Rivas, San Pablo, Buenos Aires, San Benito, 2001.
·         Jan Lambrecht, 1 Corintios en Comentario Bíblico Internacional, Navarra, Verbo Divino, 2005.
·         Michel Quesnel, Las cartas a los corintios. CB 22, Estella, Verbo Divino, 1990.
·         Miguel Salvador García, Primera Carta a los Corintios en Comentario Casa de la Biblia, Casa de la Biblia y otros, 1995.
·         Javier Garrido, Relectura de las cartas de san Pablo, Madrid, Paulinas, 1987.
·         Jerome Murphy-O´Connor, Primera carta a los Corintios en Nuevo Comentario Bíblico San Jerónimo, Estella, Verbo Divino, 2004.
·         Irene Foulknes, Primera carta a los Corintios en Comentario Bíblico Latinoamericano NT, Navarra, Verbo Divino, 2007.
·         Irene Foulknes, Problemas pastorales en Corinto, San José, Universidad Bíblica Latinoamericana, 1999.
·         Jürgen Becker, Pablo el Apóstol de los paganos, Salamanca, Sígueme, 2007.

1 comentario:

  1. Anónimo2/03/2015

    Creo que todos los que hemos sido llamados, podemos con nuestro dones y talentos, servir
    al Senior y darlo a conocer...!!!
    ETELVINA

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