Y le fue dado un rollo del profeta Isaías, y tras abrir el rollo, encontró el lugar donde había sido escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí... (Lucas 4,17-18a traducido del texto griego Nestlé-Aland). BLOG DEDICADO AL ESTUDIO Y A LA INTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA.

viernes, 18 de abril de 2014

Estudio sobre Juan 20,1-9. Aporte para la Misa del Domingo de Resurrección


 
"El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. 2 Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». 3 Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. 4 Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. 5 Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. 6 Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo, 7 y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. 8 Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. 9 Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos". (Juan 20,1-9).
 

Introducción
 
Haciendo una mirada de zoom podemos encontrar en el Evangelio de Juan el "Relato de la pasión, muerte y resurrección del Señor" (18,1-20,29), dentro de este relato hallamos la perícopa 20,1-18 sobre la resurrección del Señor, y dentro de la perícopa encontramos la primera parte: 20,1-9 la sección litúrgica.
 
Género literario
Claramente es parte del "Relato de la pasión, muerte y resurrección del Señor" joánico.
 
Estructura o mapa
 
Para hallar una estructura vamos a tener que atender al contenido y tomar algunas notas (solamente partimos de la versión argentina):
 
Nota 1:
Reacción de personajes ante el sepulcro vacío: María Magdalena en vv.1-2; Pedro y el "otro discípulo" (discípulo amado) en vv.3-8.
 
Nota 2:
María Magdalena va al sepulcro y lo encuentra abierto v.1
Corre al encuentro de los dos discípulos y les dice que se han robado el cuerpo del Señor v.2
Los dos discípulos van al sepulcro v.3
Los dos discípulos corren v.4
Llega el discípulo amado al sepulcro v.4
El discípulo amado ve las vendas y no entra v.5
Llega Pedro al sepulcro y entra v.6
Pedro ve las vendas y el sudario v.7
Ahora entra el discípulo amado y "también" cree v.8
Comentario del narrador omnisciente que explica la razón de las secuencias anteriores v.9
 
Ya tenemos las secuencias, las pasamos en limpio:
A. María Magdalena va al sepulcro v.1
B. María Magdalena ve el sepulcro abierto y no entra v.2
C. María Magdalena corre hacia los discípulos v.2
D. María Magdalena no cree en la resurrección del Señor v.2
A'. Los discípulos van al sepulcro v.3
C'. Los discípulos corren hacia el sepulcro v.4
B'1. Llega el discípulo amado, ve las vendas y no entra v.5
B'2. Llega Pedro, entra, ve las vendas y el sudario vv.6-7
D'. Entra el discípulo amado y "también" cree. El discípulo amado es el primero en creer en la resurrección del Señor v.8 (ver comentario)
Comentario omnisciente: causa de las secuencias hasta la fe en la resurrección del Señor v.9
 
¡Aleluya! Hemos descubierto como estructura una correspondencia de cuatro series con dos miembros cada una, salvo B-B', con un desarrollo creciente hasta D-D' que concluye en el comentario del narrador. El único orden inverso de B y C en C' y B'1-2 que se explica porque mientras María Magdalena corre hacia los discípulos desde el sepulcro, los discípulos corren hacia el sepulcro desde María Magdalena. ¡Ya tenemos nuestro mapa de exploración! (Estamos partiendo de la versión argentina y aún no tomamos en cuenta el texto griego. Por favor, leer todo este pequeño trabajo con las rectificaciones en el comentario a la estructura).
 
Comentario
 
María Magdalena, secuencias A-D vv.1-2: "El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
 
El primer día de la semana, de madrugada  Nos indica que comienza una perícopa que se extenderá hasta el v.18, luego en el v.19 cambia la indicación temporal y señala otra perícopa hasta el v.29.
 
El Evangelio de Juan muestra a María Magdalena como alguien carente de fe, que se mueve en la oscuridad (respecto a la oscuridad en el Evangelio joánico ver: 3,2; 6,17; 8,12; 12,35; 13,30), por eso no cree en la resurrección sino que cree que se han robado el cadáver.[1] Sólo interpreta la piedra quitada con los datos más evidentes que se pueden suponer y no puede ir más allá de eso.
Los discípulos van corriendo al sepulcro, secuencias A' y C' vv.3-4: Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes.
 
A veces se sostiene que el discípulo amado llegó antes porque era más joven, pero esto no tiene ningún sustento bíblico. En realidad, el "discípulo amado" es el ejemplo de discípulo en el Evangelio joánico y siempre llega primero a los grandes acontecimientos evangélicos (cf. 13,23; 19,26; 20,4; 20,8 y 21,7).[2]
  
Experiencia de los discípulos en el sepulcro, secuencias B'1 y B'2: Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. 6 Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo, 7 y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte.
 
Es interesante que Juan detalla bien como se realizaba el ritual de cubrir los cadáveres por parte de los judíos en la Palestina del siglo I.
 
El "discípulo amado" cree en la resurrección del Señor, secuencia D' v.8: Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó.  
Cree al ver las vendas y el sudario, ya que es imposible que si lo hubieran robado se tomaran el trabajo de desvestirlo pero cree en la resurrección. La versión argentina agrega la palabra "también", esta palabra no existe en el texto griego crítico de Nestlé-Aland. La versión Jerusalén 2009 traduce más literal y no agrega la palabra "también". Tampoco lo hace la "Biblia del Peregrino" y Luis Alonso Schökel comenta que el "discípulo amado" es el primero en creer.[3]
 
El agregado de la palabra "también" violenta la composición evangélica de Juan, ya que en este Evangelio el ejemplo de discípulo es el "discípulo amado". Por tanto, debemos rectificar nuestra estructura en la secuencia D', debe decir: Entra el "discípulo amado" y es el primero en creer.
 
Comentario omnisciente: Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos.
 
Lo que no habían comprendido es la Escritura respecto a la resurrección del Señor. Esto nos señala el motivo de las correrías de María Magdalena y los discípulos. ¿A qué Escritura se refiere? Pueden ser varias: Sal 16,9-11; 30; 49, 16; 73,23-26; Isaías 26,19; Ez 37. También podría referirse a la confesión kerygmática "resucitó conforme a las Escrituras" (I Co 15,4).
 
Conclusión
 
¡Jesucristo resucitó de entre los muertos! Esto es lo importante y lo que quiere enseñarnos el evangelista con tanto fervor. Además, la cuestión del cuerpo es importante porque la resurrección no es en puro espíritu y así como el ser humano en las distintas etapas de su vida tiene un cuerpo que es al mismo tiempo el mismo y distinto: de embrión a bebé, de bebé a niño, de niño a joven, de joven a adulto, de adulto a senil, asimismo el ser humano resucitado, totalmente plenificado por Dios, también y analógicamente tendrá un cuerpo igual y distinto a la vez, como Jesucristo resucitado, a quien costaba reconocerlo pero es el mismo Jesús pero ahora resucitado. ¡Gloria a Dios! ¡No lo busquen entre los muertos porque el Señor está vivo para siempre!
 
Prof. Mauricio Shara


[1] Luis Heriberto Rivas, El Evangelio de Juan. Introducción. Teología. Comentario, San Benito, Buenos Aires, 2008, 519.
[2] Ibíd., 519-520.
[3] Cf. Luis Alonso Schökel, La Biblia del Peregrino. Tomo III, Verbo Divino, Navarra, 2002, 290.

4 comentarios:

  1. Anónimo4/23/2014

    Evangelio escrito por Juan, para que la gente crea que "Jesus, es el Mesias" En el aparecen
    nuevas palabras: "Yo soy", el Verbo". "El Buen Pastor'". "El Pan de vida", etc.,todas ellas de
    un contenido diferente.!!!

    ETELVINA

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  2. Anónimo4/24/2014

    Me siento abandonada en la "soledad" de mis comentarios...!!!

    ETELVINA

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  3. Mauricio4/24/2014

    Sigue sembrando tus semillas, que seguro germinarán.

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  4. Anónimo4/26/2014

    Gracias Mauricio por tu constante apoyo. En "Miel y Langostas" era mas discutida. Ja...!!!
    ETELVINA

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