Cuando hablamos de
"gema bíblica" hablamos de un fragmento bíblico, una frase que no
debe ser sacada de contexto pero que una vez contextualizada por el intérprete
puede expresar toda la fuerza de la Palabra de Dios. Siguiendo al teólogo Hans
Urs von Balthasar: "el todo en un fragmento", se trata de la
expresión del todo en una parte. Además, en analogía con el cuerpo humano
podemos evidenciar toda la realidad de esta afirmación.
La versión Jerusalén latinoamericana (2003) lee así II Co
3,17: "Porque el Señor es el
Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad".
En realidad, no varían mucho las versiones de la Biblia sobre este versículo.
San Pablo nos muestra el vínculo profundo entre Cristo y el Espíritu Santo, que
es enviado a la historia humana para revelar la plenitud de la Palabra de Dios.
